El secreto de Chimneys

La reina del suspense cumplió el año pasado 125 años, y qué mejor manera de celebrarlos que leer una de sus obras maestras. El secreto de Chimneys está dentro de la lista de reediciones; por supuesto, no se han equivocado seleccionándolo.

Sinopsis. Cuando un viejo amigo le encomienda la tarea de entregar las polémicas memorias de un político balcánico a un editor de Londres, Anthony Cade, que se encuentra en África, ve la posibilidad de hacerse con algo de dinero y regresar a su Inglaterra natal. Sin embargo, el paquete contiene, además, unas cartas de amor que han servido para chantajear a la viuda de un diplomático, que ahora quiere recuperarlas.

Lo que parecía un trabajo rápido y limpio acaba convirtiéndose en una peligrosa aventura para Anthony, que se ha inmiscuido en un conflicto político de escala internacional debido a la importancia de los documentos que acarrea. Una inesperada invitación a una mansión llamada Chimneys y el misterioso magnicidio que en ella tiene lugar acaban por poner en entredicho la inocencia del mensajero.

Aunque no acudió a la cita en Chimneys, el superintendente de Scotland Yard sospecha de Anthony, por lo que este deberá investigar por su cuenta para hallar las pistas que le conduzcan al auténtico criminal.

Opinión

Una vez más, Agatha Christie nos introduce en un mundo ficticio pero que, al mismo tiempo, parece completamente real. El país Herzoslovaquia es el punto central de la trama donde confluyen todos sus personajes. La magia de esta novela reside en la manera de enganchar al lector desde el primer momento en el que aparecen las memorias del conde Stylptich, es decir, desde el primer momento. Esta autora sabe mantener el suspense hasta la última hoja donde se resuelve el conflicto. Además, se crea un juego entre la escritora y el lector en el que ella da todas las pistas para saber quién es el asesino (o asesinos), de esta manera empieza una especie de apuesta por ver quién resuelve el caso antes.

Al igual que la historia los personajes son impresionantes. Agatha Christie saca a la luz los trapos sucios de cada uno haciendo uso de la psicología, haciéndolos así más creíbles. Gracias a los diálogos conseguimos hacernos una idea completa de las personas alojadas en Chimneys. Otro aspecto que me gustaría resaltar es la precisión de las palabras: nada de lo que aparece en este libro está puesto al azar. Muchas novelas policíacas pecan en irse por las ramas o incluso meter pasajes para engordar el libro; sin embargo, esta autora se centra en lo importante y no deja al lector que se relaje en ningún momento. También es una ventaja el estilo utilizado, cuidado y fácil de leer, como la brevedad de la historia (la edición de la foto son 270 páginas, muy asequible).

La única pega que puedo llegar a poner es la soberbia del protagonista, Anthony Cade, que a veces llega a ser cargante. Pero como he dicho antes, nada queda en el aire y también esto tiene su explicación. Asimismo, la altivez del personaje se contrarresta con la ironía que utiliza el mismo y acabas poniéndote de su parte.

Por todo esto y más, recomiendo esta pequeña obra a cualquier persona que quiera entretenerse y pasar un buen rato jugando a ser detective. Estoy segura de que no defraudará a nadie que le guste la novela negra, y siempre está bien leer a la gran reina de este género literario.

Hay personas que no obedecen a las señales ─dijo Anthony─. Una locomotora reduce la velocidad o se para con la luz roja. Puede que yo sufra de daltonismo. Las luces rojas no me detienen y ello presagia un desastre, grande y total. Será una desdicha para el tráfico.

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