Werther

25422Se acerca San Valentín y con ello a todos se nos viene de vez en cuando la idea de amor a la cabeza. ¿Y qué mejor manera de celebrarlo con un buen libro sobre el tema en cuestión? Puede que el Werther de Goethe pase más desapercibido junto a otros libros contemporáneos, pero no por ello es el menos indicado.

Sinopsis

Werther, un joven apasionado de la vida, se cartea con un amigo contándole sus experiencias a partir de su mudanza a un pueblo. Mientras olvida su amor pasado, conoce a Carlota, la mujer por la que se enamorará profundamente a pesar de estar prometida.

Opinión

Leer los prólogos de los libros siempre es un acierto y una manera de entender mejor a qué nos enfrentamos. En esta edición encontramos una estupenda introducción de Carmen Bravo Villasante, escritora y filóloga española que explica de una manera magistral esta obra de Goethe a base de distintas perspectivas.

La primera de ellas es que Werther es un libro para los enamorados, para los que sientes ese fuego tan especial en el pecho cuando tienen a una persona en mente y que la pasión los ciega sin miramientos. No está hecho para personas que no creen en el amor, se trata de un libro escrito en pleno Romanticismo cuando las personas se dejaban llevar por sus pasiones mientras veneraban bucólicos paisajes imposibles. Los amores preferidos de los románticos eran los que no tenían una solución feliz, la mujer era el objeto inalcanzable más bello y puro del mundo y sin embargo, únicamente la muerte podía dar la felicidad a estas personas. Por ello Werther es un personaje que transmite fuerza con todo lo que hace o cuenta a su amigo Guillermo, incluso llega a debatir fervientemente sobre el mal humor, cualidad que odia en un hombre.

Otra tesis que puede extraerse del prólogo es la doble visión del libro: si el lector es apasionado como Werther verá en Alberto la frialdad de un hombre cuadriculado, sin sentimientos y sin vida; en cambio, si se coloca en la piel del prometido de Carlota, observará la inconsciencia de su enamorado amigo que se deja llevar por los impulsos y no atiende a razones. Y en medio de los dos hombres se erige Carlota, la mujer perfecta para el Romanticismo, que vive haciéndose cargo de sus ocho hermanos a los que adora como si fueran sus propios hijos. Es la imagen de la pureza y la sencillez, pero en el último momento esos principios acabarán por tambalearse.

Como una reminiscencia de Romeo y Julieta, el comienzo de la obra recuerda a este clásico cuando Werther le cuenta a su amigo una de las razones por las que efectúa su mudanza: está olvidando a una mujer que amaba y por causas ajenas a él murió. A pesar del dolor que apresa por la muerte de quien quería, se enamora perdidamente de Carlota desde que la ve salir de su casa y nuca olvidará detalles como el lazo rosa que llevaba en el vestido esa noche.

Con un estilo ameno en comparación con su famoso Fausto, Goethe nos introduce en la piel de un enamorado de Carlota pero también de la naturaleza, de la que hablará con sumo amor en sus largas descripciones sobre el monte donde vivía el protagonista. Además, incluye un fragmento de Ossian, una obra poco conocida que proviene de una seride de poemas escritos por James Macpherson. Este  libro representa la cumbre del amor, el lento pero imparable ascenso del amor de Werther que acabará desbordándose, pero hasta en ese momento reside una belleza especial.

Jamás he sido más ligero; yo no era ya un hombre.Tener en mis brazos a la criatura más amable,volar con ella como una exhalación, desapareciendo de mi vista todo lo que me rodeaba, y…, Guillermo, te lo diré ingenuamente, me hice el juramento de que mujer que yo amase, y sobre la cual yo tuviese algún derecho, no valsaría jamás con otro hombre que conmigo; jamás, aunque me costase la vida. ¿Me comprendes?

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