La reina roja

lareinarojaTodos los años vemos cómo los críticos escogen una saga de literatura juvenil, la llenan de gloria y amparan un éxito irrefutable, además de una próxima película que recoja la historia para los que no se acerquen al libro. Pero no siempre debemos coincidir con ellos, por lo menos no del todo. Y el caso del 2016 es La reina roja de Victoria Aveyard.

Sinopsis

El mundo de Mare Barrow esta dividido por sangre, aquellos con roja y aquellos con plateada. Mare y su familia son humildes Rojos, destinados a servir a la élite Plateada cuyas habilidades sobrenaturales los hacen casi dioses. Mare roba lo que puede para ayudar a su familia a sobrevivir, pero cuando su mejor amigo es reclutado por el ejército, ella se juega todo para ganar su libertad. Un giro del destino la lleva al propio palacio real, donde, delante del rey y todos sus nobles, ella descubre su propio poder, una habilidad que ella no sabía que tenía. Excepto… que su sangre es roja. Para ocultar esta imposibilidad, el rey la fuerza en el papel de una princesa de Plata perdida y la compromete en matrimonio con uno de sus propios hijos. Mientras Mare es atraída dentro del mundo de Plata, arriesga su nueva posición para ayudar a los Guardias Escarlatas, los líderes de una rebelión roja. Sus acciones ponen en movimiento una danza mortal y violenta, enfrentando príncipe contra príncipe, y Mare en contra de su propio corazón.

Opinión

Muchos autores intentaron copiar de alguna manera bestsellers como Los juegos del hambre, El corredor del laberintoCazadores de sombras, entre otros -no puedo citar una lista larga porque sería interminable-, para llegar a la fama que tienen hoy en día. Y Victoria Aveyard lo ha conseguido con su protagonista, pero ¿realmente es tan buena como nos la quieren vender?

Lo primero que debo decir es que el marketing ha sido brillante en cuanto a la portada, la contraportada y en general las críticas que vinieron poco a poco a hablar solo de este libro. Les doy mi enhorabuena, ojalá tuviesen otras novelas esa publicidad. Una vez que tenemos el objeto en cuestión en nuestras manos y unas ganas enormes de empezarlo, volvemos a leer una vez más la trama y pasamos la primera página. La historia, de manera externa, es muy original: una sociedad dividida entre los Rojos (sangre roja) que viven sin nada y sirven a los Plateados (sangre plateada), la élite del “mundo” con poderes mágicos que está rodeada de lujos.

Pero pronto empiezan los fallos. Mare, la protagonista, es presentada como la persona más inteligente de la historia de la humanidad que contesta a los que le rodean, y curiosamente nadie le dice nada. Para el libro es “impulsiva”; en la realidad es la típica niña a la que dejarías de hablar por borde. La familia de Mare es pobre como el resto de Rojos y ella se ve obligada a robar para tener algo en casa mientras su hermana está destinada a trabajar en el otro lado con los Plateados. Otra historia de la protagonista con inteligencia suprema pero no valorada por su allegados. El cambio llega cuando Mare manifiesta un poder oculto aunque sea Roja, y a partir de ese momento tendrá que vivir en el palacio real, casarse con uno de los príncipes y de paso liderar una rebelión contra los Plateados desde dentro.

¿Os suena una rebelión? Exacto, Los juegos del hambre también son conocidos por la chica que vivía en el fango con su familia y llega al otro lado por unos juegos macabros salvando a su hermana de la muerte. Mare roba para alimentar a su familia y para salvar de alguna manera a su mejor amigo arriesga su vida y por razones impredecibles pasa a ser parte de la realeza y de la banda que quiere cambiar la situación de los Rojos. También podéis encontrar un trío amoroso sin emotividad alguna que aparece en múltiples libros.

Realmente me da pena decir todo esto porque la historia en sí es buena y tiene giros que ningún lector se espera, pero demasiados puntos flacos que empiezan por la protagonista. Eso sí, si necesitáis una lectura que no requiera pensar demasiado, supongo que La reina roja es vuestro libro.

Crecí preguntándome si tendría qué comer; hoy estoy en un palacio a punto de que me devoren viva

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